Un reconocimiento que confirma el compromiso concreto de LATI con la eficiencia energética.
LATI ha alcanzado un hito importante: la obtención de la certificación ISO 50001:2018, el estándar internacional para la gestión de la energía.
Este reconocimiento representa un paso significativo en la trayectoria de la empresa hacia un uso más eficiente de los recursos y la reducción del impacto ambiental. La certificación es el resultado de un trabajo minucioso que ha involucrado a todas las áreas operativas, demostrando el compromiso de LATI con la mejora continua de su desempeño energético y consolidando su papel como empresa responsable y sostenible.
Para comprender mejor el valor y el impacto de esta certificación, hemos entrevistado a Simone LioiEspecialista en Medio Ambiente y Energía en LATI.

¿Cuáles son las principales ventajas concretas de la certificación ISO 50001 para LATI?

La obtención de la certificación ISO 50001 aporta numerosos beneficios, tanto en términos de optimización interna como de valor añadido para el mercado.
En primer lugar, gracias a un sistema de gestión de la energía certificado, LATI ha podido analizar y mejorar la eficiencia de sus procesos, reduciendo los residuos y optimizando el consumo. Esto supone un uso más racional de la energía, con un impacto positivo no solo en los costes operativos sino también en el medio ambiente.
Otro aspecto fundamental es la reducción de las emisiones de CO₂. La adopción de estrategias específicas para el uso consciente de los recursos permite disminuir el impacto ambiental, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático. Además, el reconocimiento de la norma ISO 50001 refuerza la reputación de la empresa, posicionando a LATI como un socio fiable para clientes, inversores y proveedores cada vez más atentos a la sostenibilidad.
Por último, esta certificación promueve una cultura corporativa basada en la mejora continua. La gestión de la energía no es una acción puntual, sino un proceso dinámico que implica un seguimiento constante, actualizaciones tecnológicas y la participación activa de todo el personal para mantener altos estándares de eficiencia.

¿Cuáles fueron los pasos seguidos para obtener la certificación?

El camino para obtener la norma ISO 50001 requirió un análisis detallado del consumo energético de la empresa. LATI comenzó con una investigación exhaustiva de sus instalaciones y procesos de producción para identificar las áreas de mayor consumo y definir estrategias de optimización. Esta fase de evaluación permitió establecer objetivos claros de reducción energética, acompañados de un plan de acción detallado para alcanzarlos.
A continuación, la empresa implementó un sistema de monitorización avanzado para controlar el consumo en tiempo real, identificando rápidamente ineficiencias y oportunidades de mejora. Paralelamente, se inició una formación específica para el personal, fundamental para difundir una mayor concienciación sobre las prácticas de gestión energética y garantizar la implicación de todos los departamentos.
Un paso crucial adicional fue la realización de auditorías internas, mediante las cuales LATI verificó el cumplimiento de los estándares exigidos, realizando las correcciones necesarias antes de afrontar la fase final de certificación. Este enfoque estructurado permitió a la empresa obtener con éxito la norma ISO 50001, reforzando su capacidad para gestionar la energía de forma estratégica y eficaz.

¿Se prevén nuevas innovaciones para mejorar la gestión de la energía?

LATI considera la certificación ISO 50001 no solo como un logro, sino como un nuevo punto de partida para invertir en tecnologías cada vez más avanzadas y soluciones innovadoras. La empresa ya está desarrollando proyectos específicos para que la gestión de la energía sea aún más eficiente y se reduzca aún más el impacto ambiental.
Entre las futuras iniciativas, una de las prioridades será la integración de fuentes renovables, como sistemas fotovoltaicos, para disminuir la dependencia de energías no sostenibles. El diseño de los nuevos edificios también seguirá criterios de bajo impacto energético, utilizando materiales y soluciones constructivas que favorezcan la reducción del consumo.
Otra área de intervención se refiere a la optimización de los sistemas auxiliares, es decir, aquellas plantas y procesos que, aunque no estén directamente vinculados a la producción, afectan significativamente al consumo de energía. LATI está estudiando estrategias para mejorar aún más la eficiencia de estos sistemas, reduciendo el desperdicio sin comprometer el rendimiento de la empresa.


“La norma ISO 50001:2018 no es solo un logro, sino un nuevo punto de partida para seguir invirtiendo en tecnologías y soluciones cada vez más eficientes que permitan reducir el consumo de energía”. Luca Bracca – Director de QHSE y Energía del Grupo


Gracias a esta visión estratégica y a la adopción de herramientas de vanguardia, LATI confirma su papel como empresa responsable, orientada al futuro y cada vez más competitiva en el sector de los plásticos sostenibles.